Friday dance

El rebote es ese juego en que varios jóvenes patean un balón contra una pared. Algunos osados lo juegan de un toque y los menos atrevidos se dan el lujo de jugar rebote a dos toques. El que chuta y no atina a la pared pierde, y el último en sobrevivir la contienda se convierte en el rey de la cuadra.

Yo fui ese rey. El emperador de Tepeyac Casino. El dictador del club de leones. El soberano mandamás de Zapopan. Hasta que comprendí el verdadero sentido del rebote. Mis propios vecinos me arrebataron mi corona a base de canalladas. Fui insultado por la vida misma. Y reboté muy lejos, aún no regreso.

Aquellos tiempos de patear un fevernova dorado me dejaron en una línea interminable de silencio mental. Todo está apagado. Los únicos destellos que saltan provienen de un análisis inconsciente sobre los diálogos de Vaca y Pollito. La mamá de Vaca y Pollito se desmayó cuando papá los adoptó.

No puedes crecer como niño cuando sabes que tu mamá se desmayó cuando fuiste adoptado. Eso explica totalmente el por qué apareció super vaca y por qué hay una interconexión entre esta caricatura y Soy la comadreja. Esos mismos trazos llevan plasmados el mismo coraje del dibujante y el mismo mensaje de aquel soberbio fulano que nunca pudo ganar una partida de rebote.

 

@luisramoncito

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